El viento
Fué a lavar su cara en el arroyo del viento; y al dar la vuelta en la esquina de la vida la marcha se hizo silencio y amaneció unu nuevo día iluminado por sus pensamientos, entonces se acordó que el espejo del arroyo revelaría sus rostro, pero al acercarlo ya no era lozano y joven como recordara la última vez, en lugar de ello nuevas marcas y arrugas surcaban su rostro, los parpados caidos, los ojos mas tristes y de otro tono; entonces vió sus manos ya marcadas por el tiempo, manchadas por la edad, una que no recordaba, una que le había pasado en un instante sin recordarla, entonces volvíó sobres sus pasos pero el arroyo ya seco solo mostroba un lecho arenoso, sin liquido, tenía que volver rapido o sino el tiempo también haría polvo su cuerpo , su imagen , sus ideas y sus recuerdos.